Un exquisito menú de Rock clásico, sin florituras ni pretensiones. Rock para disfrutar, cantar y bailar. ¿Cuál es la receta? Coger un poco de aquí y un poco de allí, grabarlo en Chicago y mezclarlo en casa, darle el necesario toque personal y servir un disco atemporal y pegadizo. Así es el nuevo disco de Biscuit, "Memorabilia". No es un trabajo que te deje descolocado a la primera escucha, no creo que sea eso lo que busque, pero sí que te encuentras tarareando las canciones a la segunda pasada. Y eso sí que es un gran mérito.
