Si vas de vacaciones a Bilbao y te enteras que coincide con la actuación de Limp Bizkit en la ciudad, lo menos que puedes hacer es ir a ver el concierto. Es uno de esos grupos que tuvieron una importancia destacable hace unos años, pero que las continuas separaciones y reuniones no parecían hacerle ningún favor a la carrera del grupo. Pero parece que Wes Borland ha regresado y ahora van a dejarse de experimentos, para concentrarse en lo que saben hacer.
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miércoles, 15 de septiembre de 2010
sábado, 21 de noviembre de 2009
Depeche Mode - Palau Sant Jordi - 20-11-2009
Nada más y nada menos que veintiuna canciones nos ofrecieron ayer Depeche Mode en un Palau Sant Jordi lleno hasta la bandera. Un escenario lleno de luz y rematado con una gigantesca pantalla de vídeo fueron todo lo que cedieron al factor espectáculo, el resto fue entrega y sentimiento a uno y otro lado del escenario. Fue uno de aquellos conciertos en los que nadie quiere defraudar, ni el intérprete ni el espectador.
La mayoría de canciones de su último disco las interpretaron como inicio y calentamiento de la noche. "In Chains", "Wrong" y "Hole To Feed" ya nos dejaron ver que la cosa prometía y la entrega iba a ser total. Poco más hicieron esperar al primer clásico tocando "Walking In My Shoes", seguida de una renovadísima "A Question Of Time". Acto seguido, y como única concesión a su anterior disco, la elegida fue "Precious". A partir de aquí, y con las excepciones de "Jezebel" y "Miles Away", los grandes éxitos fueron haciendo su aparición.
Totalmente remarcable el poker que nos regalaron con "It's No Good", "In Your Room", "I Feel You" y "Enjoy The Silence", tras las cuales hicieron un impresionante final de concierto con "Never Let Me Down Again". Tras una hora y media de actuación y una nutrida representación de sus álbumes más importantes, Dave Gahan, Martin Gore y Andrew Fletcher se retiraron al camerino.
Pocos minutos después, el guitarrista volvió a escena acompañado del teclista para interpretar "One Caress" y completar así su segundo momento emotivo de la noche, el cual dio inicio a un apoteósico bis redondeando la noche con "Stripped", "Behind The Wheel" y "Personal Jesus". Después todo parecía indicar que habría otro bis, pero ahí quedó todo, que no fue poco.
Muchísima intensidad incluso en los momentos más pausados, los británicos lo dieron todo sobre el escenario, dejando claro que nada los podrá detener más que ellos mismos. Su actuación es seria, la interacción con el público se reduce a una serie de gestos y provocaciones, el escenario es sobrio, y su estética y su sonido siguen siendo oscuros y románticos. Y a nadie le parece mal.
Dos horas de concierto con casi todos sus grandes temas, nada que reprochar a uno de los grupos más influyentes los años noventa. El público, salvo contadas excepciones, también estuvo a la altura de la actuación, coreando, aplaudiendo y viviendo el momento con la misma intensidad que la música pedía.
Dos horas de concierto con casi todos sus grandes temas, nada que reprochar a uno de los grupos más influyentes los años noventa. El público, salvo contadas excepciones, también estuvo a la altura de la actuación, coreando, aplaudiendo y viviendo el momento con la misma intensidad que la música pedía.
sábado, 17 de octubre de 2009
Dredg - Razzmatazz 2 - 16-10-2009
Dredg tocó ayer en Barcelona dentro de su gira de presentación del nuevo álbum y es algo que será recordado durante largo tiempo por los allí asistentes. Personalmente, ya tuve la suerte de verles en directo en la gira de "Catch Without Arms", lo que hizo que quizás el concierto no fuera tan especial como la primera vez, pero sí que me permitió disfrutar de más detalles de su actuación.Cuando ves a Dredg en directo, lo primero que llama la atención es la fuerza que desprenden sin recurrir a artificios o aparatosos escenarios. Lo segundo, que el sonido es increíblemente bueno para tratarse de un concierto. La voz llega clara, la batería suena contundente pero no tapa al resto, los bajos se oyen, las guitarras se diferencian y se aprecian todos los detalles que hacen tan especial su música. Es una sensación difícil de explicar, pero tema tras tema vas quedando más contento con lo que estás viendo, porque es un concierto en el que te sientes recompensado por verlo. No importa cuánto cueste, desde dónde vengas o qué tengas que hacer, es un directo de Dredg y merece la pena.No tengo elementos audiovisuales para enseñaros, aunque aquí podéis leer otra crónica y ver algunos vídeos.
Yo sólo puedo decir que la selección de temas me pareció muy acertada y la duración del concierto superó de largo las expectativas. La lista incluye las canciones Pariah, Ireland, Saviour, Information, Lightswitch, Gathering Pebbles, Ode To The Sun, Catch Without Arms, Bug Eyes, Jamais Vu, Tanbark, Same Ol' Road, Sanzen, Triangle, Symbol Song y una Cartoon Showroom para terminar de una forma apoteósica, casi para derrumbar la sala a sus pies. Posiblemente me deje alguna y el orden no sea el correcto, pero fueron casi dos horas de auténtico disfrute, con una entrega total por parte del grupo y del público, con un sonido más que aceptable.
Como anécdota cabe decir que el grupo telonero, Judgement's Day, colaboró en algunos temas tocando el cello y el violín, dando aún más espectacularidad al concierto. Una experiencia casi irrepetible, al menos hasta que vuelvan a tocar en España.
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