Es sorprendente la gran cantidad de buena música que tenemos alrededor y lo difícil que es hacer que sea reconocida entre el gran público. Y también es una lástima que el criterio para que los grupos tengan repercusión sea el dinero y no su calidad. Porque si fuera por lo segundo, Odio París deberían estar sonando a todas horas en todas partes. Su estilo, un Pop Indie muy guitarrero, con dos voces y las ideas muy claras.
